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lunes, 28 de febrero de 2011

Pimientos asados al estilo de mi casa / Roast peppers in garlic sauce

La temporada culinaria de otoño en casa no empezaba de verdad hasta que papá empezaba a prepararnos sus pimientos asados. Eran, por supuesto, todavía los tiempos de las cocinas de gas, de las de bombona. Papá usaba las tapas de latas grandotas de bonito (las tapas, que el bonito ya nos lo habíamos comido) como plataforma para asar aquellos pimientos colora'os enormes. Solía poner dos o tres tapas sobre los fuegos, con tres pimientos por tapa, cubiertos, a su vez,  con tapas de cazuela. Luego, según se iban tostando los pimientos, los iba poniendo de lado, alternando pimientos de pie con pimientos tumbados, para que se fueran tostando por igual. Evidentemente, los juguillos, se escapaban, traidores, y al final la cocina quedaba en estado lamentable. Pero el resultado final, la receta de hoy, era memorable. Cuando la hago ahora, con los medios de hoy, tan limpios, el aroma de los pimientos siempre me hace sonreir y recordar.
Ingredientes
6 pimientos rojos hermosos
3 ajos
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
sal
Precalentar el horno a 200 grados
Los pimientos de septiembre y octubre son los ideales para esta receta. Hoy encontramos pimientos todo el año y el resultado es siempre bueno pero sigo prefiriendo los otoñales. En fin, estos son los que compré. Hay que lavarlos y cortarles el pedúnculo
Después se envuelven bien en papel de alumnio
Adios a las tapas de lata. Ahora se pueden asar en el horno sin manchar la cocina como antes. Se echa de menos el sabor tostadito de antes, claro, pero se mantienen todos los juguillos del pimiento.
Al cabo de 45 minutos ya están listos. Se sacan del horno con manopla y cuidado y se ponen, sin desenvolver, en una fuente honda. Se tapan con un paño.

Se dejan ahí, "sudando", por lo menos una hora. Pelarlos en caliente resulta realmente incómodo y además, al ir "sudando" también la piel se separa más fácilmente y se van depositando en la fuente todo el agua y juguillos que sueltan. Este líquido se reservará. Para pelarlos ponemos un bol con colador para las pieles (aprovechando al máximo el líquido que sueltan) y la cazuela en que los vayamos a hacer.
Cuando ya estén todos pelados añadimos a la cazuela los ajos, el aceite, sal al gusto y el juguillo de los pimientos.
Se hacen a fuego medio/bajo durante 10 minutos. Son un acompañamiento estupendo de asados, pescados, o, incluso como base para huevos escalfados.
Bon appétit!

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