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viernes, 29 de marzo de 2013

Bollos de Pascua (Hot cross buns) / Hot Cross Buns

En Inglaterra, país de cocina rica en bollos, cakes y panes, comen el día de Viernes Santo los llamados hot cross buns, literalmente bollos calientes de cruz, o bollos de Pascua. Son, en cierto modo, el equivalente de nuestras torrijas. La costumbre se remonta a la época de Isabel I, en la que por su asociación con los católicos se prohibió su venta excepto cuando había un entierro, en Navidad y por Pascua. De ahí se pasó a comerlos sólo durante la Cuaresma y después específicamente en Viernes Santo. Son unos bollitos hechos con levadura, que llevan pasas y que se suelen tomar templados (de ahí lo de hot) o incluso abiertos y tostados (con mantequilla y mermelada). Resultan verdaderamente deliciosos y son fáciles de hacer.
Ingredientes (unos 12 bollos)
Para la masa
450 grms de harina fuerte y un poquito más para amasar
150 grms de azúcar glas
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de nuez moscada rallada
2 cucharaditas de mixed spice o 1   cucharadita y 1/2 de canela molida + 1/2 cucharadita de clavo molido
15 grms de levadura fresca
50 grms de mantequilla
125 grms de pasas sultanas (sin pipos)
200 ml de leche templada
2 huevos batidos, a temperatura ambiente
Para la cruz
4 cucharadas rasas de harina
2 cucharadas de agua fría
Para el glaseado
4 cucharadas de leche templada
2 cucharadas de azúcar glas
En un bol grande ponemos la harina, el azúcar, la sal y las especias. La mixed spice es una mezcla de especias ya molidas, típica de la repostería inglesa, que se encuentra fácilmente en El Corte Inglés y otras grandes superficies. Si no tenéis, podéis sustituirla por la combinación de canela y clavo que os indico.
Se mezcla todo con las manos bien lavaditas. Se le añade la mantequilla cortada en trocitos y se vuelve a mezclar frotando la mantequilla entre los dedos hasta obtener una mezcla terrosa.
Incorporamos ahora las pasas y volvemos a mezclar.
Templamos la leche en un vaso en el microondas unos 30 segundos a intensidad máxima. Deshacemos en ella la levadura y la echamos en el bol. Añadimos también los huevos batidos.
Yo utilicé mi maravillosa Kitchen Aid con el gancho de amasar. Pero todo el proceso que os voy a describir a continuación también se puede hacer con las manos. Se trata de primero mezclar los ingredientes hasta obtener una masa manejable y después amasarla  durante unos diez minutos. En la Kitchen Aid, lo mezclé todo a velocidad 1 primero hasta que se unieron los ingredientes.
Y después subí a velocidad 4 y dejé que se siguiera amasando, añadiendo pellizcos de harina, poco a poco, hasta que la masa se separó de las paredes, unos 5 minutos.
La separé del gancho con una espátula y rebañé también lo que se había quedado pegado.
Tapé el bol con un paño húmedo y lo puse en un lugar templado al abrigo de corrientes. Y al cabo de una hora ya había subido la masa.
Forré con aluminio una bandeja de horno. Pasé la masa a la encimera enharinada y con las manos enharinadas también fui haciendo bolas de un tamaño similar.
Metí la bandeja dentro de una bolsa de plástico grande, dejando la parte de arriba separada de la bandeja para que no se pegaran las bolas al volver a subir la masa. Usé una de las de pedido de Mercadona, son estupendas para estos menesteres.
Volví a poner la bandeja en un lugar templado al abrigo de corrientes. Y al cabo de una hora la masa había vuelto a subir.
Precalenté el horno a 200 grados. En un vaso mezclé la harina y el agua hasta obtener una masa líquida pero espesa. Con la manga pastelera fui haciendo cruces en los bollos.
Y al horno con ellos durante 15 minutos, hasta que se doraron.
En otro vaso disolví el azúcar con la leche y pinté los bollos calientes. Los dejé enfriar y listos para comer.
Bon appétit!

viernes, 22 de marzo de 2013

Tarta de frutos rojos / Red fruit cake

Este año los fresones han llegado con bastante adelanto. Aunque algo carillos, ya están a un precio más o menos asequible. Combinados con un bote de frutos rojos son un vistoso y rico ingrediente para cualquier tarta. Qué bien que haya empezado la primavera y que ya estén cerca los días de la abundancia de frutas frescas. Qué poquito me gusta el invierno... 
Preparé esta tarta para una de las visitas relámpago de J. & J., se les echa de menos y siempre es un alegrón cuando vienen.
Ingredientes
Bizcocho
4 huevos
150 grms de azúcar
1 cucharadita de azúcar avainillado
3 cucharadas soperas de harina
1 pellizco de sal
Relleno y cobertura
12 fresones
1 lata de frutos rojos
2 briks de 200 cc de nata para montar
50 grms de azúcar
75 grms de almendras laminadas
Empezamos preparando el bizcocho. Precalentamos el horno a 180 grados. Separamos las claras de las yemas. Batimos las claras a punto de nieve con 50 grms de azúcar y el pellizco de sal.
Añadimos el resto del azúcar y el azúcar avainillado al bol en que hayamos puesto las yemas. Lo batimos todo junto durante 3 minutos. Se espesará y se pondrá de color amarillo claro.
Añadimos la harina y lo mezclamos todo bien con una cuchara metálica.
Vamos añadiéndole las claras a punto de nieve y lo mezclamos todo con la cuchara usando movimientos envolventes. Se trata de que se una todo pero sin que las claras se bajen demasiado. A continuación forramos una fuente rectangular de horno con papel.
Le echamos la mezcla y la alisamos con ayuda de una espátula, o con el dorso de la cuchara metálica.
Y al horno durante 15 minutos o hasta que empiece a dorarse.
Invertimos la fuente sobre un paño limpio.
Retiramos el papel con cuidado, igualamos los bordes y la dejamos enfriar.
Mientras tanto lavamos los fresones y los cortamos en lonchas a lo largo. Suelen salir unas cuatro lonchas de cada fresón. También podrían cortarse en rodajas. El bote de frutos rojos lo compré en Mercadona. Lleva moras, cerezas, fresas y grosellas.
Montamos la nata en un bol batiéndola junto con el azúcar.
Benditas batidoras eléctricas, el trabajo que nos ahorran. 
Y ya estamos listos para montar la tarta. Cortamos el bizcocho, que ya estará frío, en dos rectángulos iguales y colocamos uno de ellos en la fuente en que vayamos a servir la tarta.
Con ayuda de una cucharita vamos empapando con cuidado la lámina de bizcocho que tenemos en la fuente. Yo usé el zumo de la lata de frutos rojos. No lleva azúcar añadido y es un buen contraste con la dulzura del bizcocho y de la nata. También podríais hacer un almíbar hirviendo tres o cuatro fresones en un poquitín de agua con azúcar durante 10 minutos y dejándolo enfriar. O bien usar algún licor.
Cubrimos ahora la base de la tarta con las fresas laminadas y, si queréis, con parte de los frutos rojos, reservando algunos y algunas fresas para adornar. Luego cubrimos la fruta con la mitad de la nata montada, extendiéndola con una paleta, una espátula o un cuchillo ancho. Tened cuidado de dejar un borde alrededor para que al cubrirla con el otro bizcocho no se nos salga el relleno.
Tapamos con el otro bizcocho y lo volvemos a empapar, cucharadita a cucharadita.
Recubrimos con el resto de la nata. Pegamos las almendras por los laterales. Adornamos con la fruta que habíamos reservado. Metemos en la nevera hasta el momento de servir.
Bon appétit!

miércoles, 20 de marzo de 2013

Ensalada ilustrada

En casa llamábamos ensalada ilustrada a cualquier tipo de ensalada que llevara algo más que lechuga y tomate. Era un buen modo de aprovechar cualquier resto de pollo o carne que hubiera quedado o bien de hacer más atractiva la ensalada de siempre. La ensalada ilustrada de hoy lleva aguacate, bonito, y maíz, amén de lechuga y tomate. Está aderezada con aceite, vinagre y sal y un poquitín de mayonesa. Si usáis un molde de aro para servirla individualmente queda de lo más aparente. Y como seguimos en Cuaresma, es apta para devotos.
 Ingredientes (4 personas)
1 aguacate
1 latita de bonito en aceite
1 latita de maiz dulce
2 tomates pequeños lavados y picados
1/ lechuga iceberg, lavada y picada
2 cucharadas de mayonesa
aceite de oliva
vinagre
sal
pimienta negra
Podemos dejar prácticamente preparada esta ensalada con bastante anterioridad. El aliño siempre debe dejarse justo para el momento anterior a servir. En un bol ponemos el aguacate pelado y picado (reservando un trozo para adornar luego), el bonito con su aceite, el maiz y los tomates.
 Cubrimos esto con la lechuga picada menudita.
Y guardamos en la nevera hasta el momento en que se vaya a servir. Al estar cubierto con la lechuga, el aguacate no se oxida. Para aliñarla añadimos la mayonesa, dos cucharadas de vinagre, sal y pimienta negra molida al gusto. Lo mezclamos bien y añadimos algo más de aceite si nos parece necesario. La vamos poniendo en platos individuales dentro de un molde redondo. Adornamos con el aguacate que habíamos reservado. Y ya está.
Bon appétit!

lunes, 18 de marzo de 2013

Bacalao con tomate y pimientos / Tomato and red pepper cod

Ésta es una de las recetas que recuerdo específicamente como de mi madre. Cocinaba muy bien pero no le gustaba demasiado. Supongo que era porque andaba siempre liada con otras mil cosas. Hemos hecho memoria entre mi hermano pequeño y yo y éste ha sido el resultado. He variado el modo de cortar la cebolla, ella la ponía en rodajas finas. Creo que lo preparaba como a capas, repartiendo así la cebolla y los pimientos, pero como no tengo un recuerdo muy preciso lo he hecho como os cuento. Y el resultado ha sido muy bueno. He usado pimientos asados en casa pero también podéis utilizar un tarro grande de los que se compran ya asados. Si pinchais aquí veréis cómo se asan. Como siempre, recordad que cuando mejor sea el producto, mejor saldrá el guiso.
Ingredientes ( 6 personas)
1 lomo de bacalao de alrededor de 1 kg, partido en 6 trozos
aceite de oliva
harina
1 cebolla y media pelada y picada
3 pimientos rojos asados o un tarro de pimientos asados
1 bote de tomate natural entero pequeño o 6 tomates de pera pelados y picados
48 horas antes de hacer el plato ponemos a desalar el bacalao en un bol lleno de agua. Le cambiamos el agua por lo menos seis veces. Cuanto más gordos sean los trozos de bacalao más veces deberemos cambiar el agua.
El día de autos los escurrimos y los secamos bien con papel de manos. Llenamos el fondo de una cazuela grande de aceite y lo calentamos. Pasamos los trozos de bacalao por harina y los freímos, por tandas, durante un par de minutos por cada lado.
Reservamos el bacalao en un plato. En la misma sartén y con el mismo aceite pochamos la cebolla durante 10 minutos a fuego medio/bajo hasta que esté transparente.
Añadimos entonces el tomate, picado, junto con el jugo que haya en el bote. Si usamos tomate natural, deberemos pelarlo y picarlo.
Lo dejamos hacer a fuego suave durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, como si estuviéramos haciendo una salsa.
Añadimos ahora la mitad de los pimientos asados y pelados. Podemos seleccionar las tiras que nos hayan quedado más pequeñas. Lo mezclamos bien.
Ponemos encima los trozos de bacalao, junto con el caldo que haya en el plato en que lo habíamos reservado. Los cubrimos con el resto de pimientos asados.
Tapamos la cazuela y lo dejamos hacer a fuego suave durante unos diez minutos. El tiempo dependerá del grosor de los lomos de bacalao.
Y ya está:
 Bon appétit!

viernes, 15 de marzo de 2013

Arroz con costilla y patatas / Rib and potato rice

He recordado hace unos días un arroz con costilla y patatas que se solía hacer en casa y he intentado reproducirlo, con bastante éxito, debo decir... Nunca aprendí de niña y tengo una idea nebulosa de que se hacía en la olla a presión y es probable que con costilla adobada. Yo lo he preparado con costilla sin adobar y añadiendo algo de pimentón. El resultado ha sido espectacular. Ah... tiempos aquellos. Este arroz para mí ha sido, en cierto modo como las madalenas de Proust.
 Ingredientes (6 personas)
1/2 kg de costillas de cerdo sin adobar partidas en trozos
2 patatas medianas, peladas, lavadas y cortadas en cuadrados
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
2 vasos (de los de agua) de arroz
5 vasos (de los de agua) de agua
1 cucharadita de pimentón
aceite de oliva
sal
Cubrimos de aceite el fondo de una paellera o sartén grande y doramos los trozos de costilla a fuego medio, dándoles la vuelta para que se frían bien por todos los lados.
Hay que tener cuidado porque el aceite salta. Y también necesitamos paciencia para que queden bien fritas. Podemos aprovechar para preparar las verduras. Según vayan estando las costillas las vamos pasando a una cazuela en que tendremos los cinco vasos de agua hirviendo.
Dejamos que las costillas se vayan cociendo a fuego medio. Añadimos las patatas a la paellera y las rehogamos durante unos cinco minutos, removiéndolas de vez en cuando. Se trata de que se frían un poco.
Cuando estén un poco tostaditas las pasamos también a la cazuela en que se están cociendo las costillas y dejamos que se siga hirviendo todo junto. Añadimos un pellizco de sal.
Retiramos un poco del aceite en que se han dorado las costillas y las patatas y pochamos en él los pimientos a fuego medio durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando.
Cuando están fritos, añadimos el arroz y lo rehogamos bien.
Ahora viene el único momento en que tenemos que ser rápidos. Tenemos preparado un cazo junto a la cazuela en que se están haciendo las costillas y las patatas. Añadimos la cucharadita de pimentón a la paellera, le damos unas vueltas e inmediatamente añadimos tres o cuatro cazos del agua en que se están haciendo las costillas y las patatas. Se trata de que el pimentón no se queme pero sí se mezcle bien con el arroz.
Añadimos ahora a la paellera las costillas, las patatas y el resto del agua de la cazuela. Le damos unas vueltas para que se mezcle todo.
Lo dejamos hacer a fuego medio, girando la paellera de vez en cuando para que se distribuya bien el calor, durante 15 minutos.
La separamos del fuego, la tapamos con un paño de cocina limpio y dejamos que repose cinco minutos para que acabe de absorberse el caldo. Y ya está:
 Bon appétit!

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